- Me estabas observando.- Bue...
- ¿Durante cuánto tiempo? ¿Sólo ésta noche?, ¿una semana?, ¿dos?, ¿desde que me mudé? Así que has estado controlando...¿eh?, ¿Qué más has visto?
- Bueno, nosé... muchas cosas... y no me refiero a lo que estás pensando, sino... Por ejemplo, he visto que eres una de las tres únicas personas en el mundo que se mueren por las patatas fritas con sabor a pizza. Y eres la única persona que conozco que pasa más tiempo en el tejado de su casa que dentro de ella, y allí te gusta leer, pero leer libros, no revistas de cotilleos o para adolescentes... lees libros interesantes. Además, haces una cosa que es como un trastorno compulsivo, pero no lo es: siempre que sales de tu habitación, sujetas el pomo, te preparas, pero sin embargo, no sales. Te detienes, te hechas atrás, te vuelves hacia el espejo, y te miras. Pero no es una mirada en plan que buena estoy, más bien te preguntas quien eres. Y ese hecho es... es genial. Y como yo, pasas tiempo mirando por la ventana, pero tu observas el mundo. Siempre intentas entender por qué no está todo en orden, como en tus libros. Tansólo... te miro.
- Es lo más espelburante, y lo más bonito que he oído jamás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario